Previsión de tesorería en Excel: guía práctica + plantilla gratuita
Actualizado el 13 de julio de 2026 · Por el equipo de Lyquia (Ortega Consultoría Estratégica)
Una previsión de tesorería responde a la única pregunta que de verdad quita el sueño en una pyme: ¿voy a poder pagar lo que tengo que pagar, cuando toca pagarlo? El banco te dice lo que tienes hoy; la previsión te dice lo que te va a pasar. Esta guía explica cómo montarla bien en Excel — y te regala la plantilla para que no empieces de cero.
Plantilla gratuita de previsión de tesorería
Excel a 12 meses: cobros, pagos, pool bancario y configuración. Sin macros, sin registro, lista para rellenar.
Qué es (y qué no es) una previsión de tesorería
Es la lista ordenada por fecha de todos los cobros y pagos previstos de los próximos 12 meses, junto con el saldo de partida. Nada más — y nada menos. No es la contabilidad (que mira al pasado), ni la cuenta de resultados (una empresa rentable puede quedarse sin caja; lo explicamos en la guía de la rotura de caja). Es tu mapa de liquidez hacia delante.
La estructura correcta (la de la plantilla)
Después de montar previsiones de tesorería para decenas de pymes, la estructura que funciona es sorprendentemente simple: hojas de datos separadas y limpias, una fila por movimiento.
| Hoja | Qué va ahí |
|---|---|
| CONFIG | Empresa, saldo inicial de caja (suma de todas las cuentas hoy), colchón mínimo de seguridad y las categorías que usarás. |
| COBROS | Una fila por cobro previsto: fecha esperada, cliente, categoría, tipo de cobro, importe y banco. |
| PAGOS | Una fila por pago previsto: fecha, proveedor o concepto, categoría, tipo de pago, importe y banco. |
| POOL BANCARIO | Tus líneas de financiación: pólizas, confirming, factoring… con límite, dispuesto y vencimiento. |
La columna que casi nadie pone y que más vale es el tipo de pago. No es lo mismo una transferencia (la decides tú) que un recibo domiciliado (se carga sí o sí) o un confirming (renegociar implica al banco). Cuando llegue una tensión de caja, saber qué pagos se pueden mover es media solución.
Cómo rellenarla en 4 pasos
- Saldo de arranque. Suma el saldo de todas tus cuentas hoy y anótalo en CONFIG. Define también tu colchón de seguridad: una referencia práctica es un mes de nóminas + seguros sociales + recibos fijos.
- Los pagos que no se negocian, primero. Nóminas (día 30), Seguridad Social (día 30 del mes siguiente), IVA y retenciones (día 20 de enero, abril, julio y octubre), alquileres, cuotas de préstamo, seguros anuales. Son la columna vertebral de tu previsión y la causa nº 1 de sustos «inesperados» que estaban en el calendario.
- Los cobros, con fecha realista. La regla de oro: fecha real esperada, no fecha teórica. Si un cliente paga sistemáticamente 20 días tarde, apunta la fecha con esos 20 días. Una previsión con fechas de factura en vez de fechas de cobro es ficción con formato de Excel.
- El pool bancario. Inventaría tus líneas con límite, dispuesto y vencimiento. Es tu munición para cubrir desfases — y saber cuánta te queda disponible cambia las conversaciones con el banco.
Los 7 errores que vemos una y otra vez
- Mirar por meses y no por días. Un mes que cierra en positivo puede esconder un día 18 imposible. Es la rotura intra-mes, y una tabla mensual no la ve jamás.
- Fechas teóricas de cobro. El error nº 1. La previsión optimista es peor que no tener previsión: da tranquilidad falsa.
- Olvidar los impuestos trimestrales. El día 20 de abril, julio, octubre y enero golpean IVA, retenciones y pagos fraccionados a la vez.
- No separar el tipo de pago. Si todo es «un pago», no sabes qué puedes mover cuando vienen curvas.
- Mezclar datos y cálculos. Cuando las fórmulas viven entre los datos, cada actualización rompe algo. Datos en hojas limpias; los cálculos, aparte (o mejor: que los haga un software).
- No actualizarla. Una previsión de tesorería caduca en semanas. Si actualizarla cuesta una tarde, se abandona; 15 minutos cada lunes valen más que una maratón trimestral.
- Ignorar el coste de financiar el desfase. Cubrir un agujero con la póliza o con confirming no cuesta lo mismo. Decidir sin el número delante es regalar margen al banco.
Hasta dónde llega Excel — y dónde empieza el software
Excel es un sitio excelente para apuntar tu previsión: flexible, universal, gratis. Por eso nuestra plantilla es deliberadamente un cuaderno de datos. Pero calcular con esos datos es otra historia: proyectar el saldo día a día durante 12 meses, detectar el día exacto de la rotura, simular «¿y si aplazo este pago dos semanas?», ponerle precio a cada línea de financiación con el Euríbor del día, avisarte cuando algo cambia… Eso en Excel son cientos de fórmulas frágiles que se rompen con cada fila nueva — y una tarde de mantenimiento cada semana.
La plantilla usa el mismo formato que importa Lyquia. Cuando quieras que tus datos trabajen solos, sube el Excel tal cual: en minutos tendrás tu calendario de caja a 12 meses, la rotura señalada con fecha e importe, el simulador de arrastrar y soltar y el coste real de cada decisión de financiación. Desde 99 €/mes, sin permanencia.
Ver Lyquia en acción →Preguntas rápidas
¿Cada cuánto actualizo la previsión?
Semanal si puedes, quincenal como mínimo. La disciplina importa más que la perfección: una previsión al 90% actualizada cada lunes gana a una al 100% actualizada una vez al trimestre.
¿A cuántos meses debo proyectar?
12 meses rodantes. Menos de 6 no deja ver los impuestos trimestrales ni la estacionalidad; 12 permite anticipar las roturas estructurales con meses de margen, cuando las soluciones aún son baratas.
¿La plantilla calcula el flujo de caja?
No, y es deliberado: es un cuaderno de datos limpio y robusto, sin fórmulas frágiles que se rompan al usarla. El cálculo día a día, la detección de rotura y la simulación son trabajo de software — es exactamente lo que hace Lyquia cuando le subes esta misma plantilla.
Descarga la plantilla y empieza hoy
Sin macros, sin registro. Y cuando quieras dar el salto, se importa en Lyquia tal cual.
← Conocer Lyquia · Guía: la rotura de caja · Planes desde 99 €/mes