El ratio de liquidez es la cifra que todo el mundo pide (el banco, el asesor, el socio) y que casi nadie usa para decidir nada. Con razón: una foto del balance dice cuántos euros a corto plazo hay por cada euro que vence a corto plazo, pero no dice qué día se pagan las nóminas ni qué día cobra la empresa. Esta guía explica las tres fórmulas, las calcula sobre un ejemplo, dice qué valor es razonable y, sobre todo, dónde terminan y qué hay que mirar después.
Qué mide cada ratio
Los tres ratios comparan una parte del activo corriente (lo que se convertirá en dinero en menos de doce meses) con el pasivo corriente (lo que hay que pagar en menos de doce meses). Se diferencian en cuánto se fían de que el activo se convierta en dinero a tiempo.
- Liquidez general. Activo corriente entre pasivo corriente. Cuenta todo: existencias, clientes pendientes de cobro y tesorería. Es el ratio que pide el banco.
- Test ácido. Activo corriente sin existencias, entre pasivo corriente. Deja fuera el stock, que es lo que más tarda en convertirse en dinero y a veces no se convierte nunca.
- Ratio de tesorería. Efectivo e inversiones a corto muy líquidas, entre pasivo corriente. Solo lo que ya es dinero hoy.
Su primo en euros es el fondo de maniobra: activo corriente menos pasivo corriente. Dice lo mismo que la liquidez general pero en importe, y un fondo de maniobra negativo es la misma alerta que un ratio por debajo de 1.
Un ejemplo calculado
Un balance inventado, con cifras redondas. Activo corriente: 180.000 € de existencias, 320.000 € de clientes pendientes de cobro y 60.000 € de tesorería, en total 560.000 €. Pasivo corriente: 240.000 € de proveedores, 90.000 € de deuda bancaria a corto (la póliza dispuesta y las cuotas del año) y 40.000 € de impuestos y seguros sociales pendientes, en total 370.000 €.
| Ratio | Cálculo | Resultado |
|---|---|---|
| Liquidez general | 560.000 / 370.000 | 1,51 |
| Test ácido | (560.000 − 180.000) / 370.000 | 1,03 |
| Tesorería | 60.000 / 370.000 | 0,16 |
| Fondo de maniobra | 560.000 − 370.000 | 190.000 € |
Con estos números, la empresa del ejemplo aprueba en los tres ratios: por cada euro que vence a corto tiene 1,51 en activo corriente, y sin contar el stock sigue cubriendo el pasivo. Cualquier analista diría que la liquidez es razonable. Guardemos el ejemplo para el apartado de los límites.
Qué valor es razonable
- Liquidez general entre 1,5 y 2 es la referencia clásica. Por debajo de 1 el fondo de maniobra es negativo y la empresa financia activos a largo con deuda a corto. Por encima de 2,5 o 3 suele haber activo ocioso: stock que no rota o clientes que no se cobran, que en el balance parecen liquidez y en la caja no lo son.
- Test ácido cerca de 1. Sin las existencias, que el resto del activo corriente cubra el pasivo corriente.
- Ratio de tesorería entre 0,2 y 0,3. Más alto es dinero parado; más bajo, una dependencia total de que los clientes paguen a tiempo.
Todo esto depende del sector. Una empresa que cobra al contado y paga a sus proveedores a 60 días, como un comercio, vive tranquila con una liquidez general por debajo de 1, porque su pasivo corriente es en realidad una financiación gratuita y estable. Una industria con stock alto y cobros a 90 días necesita más de 1,5 para no sufrir. Lo que importa no es la cifra sino la tendencia trimestre a trimestre y la comparación con empresas del mismo sector.
Lo que el ratio no ve
Volvamos a la empresa del ejemplo, con su 1,51. Sus 320.000 € de clientes incluyen 84.190 € que vencieron hace más de 60 días y siguen sin cobrarse. Sus proveedores vencen entre el 1 y el 20 de cada mes; sus clientes pagan entre el 25 y el 30. Y el día 20 de octubre coinciden el IVA del trimestre y una cuota anual de seguro. Con un ratio de 1,51, esa empresa rompe la caja el 18 de octubre. El ratio no lo ve, y no es un defecto de cálculo: es que no está hecho para verlo.
- Es una foto sin fechas. El pasivo corriente vence entre mañana y dentro de doce meses; el activo corriente se convierte en dinero entre hoy y nunca. Un ratio de 1,8 con los cobros en diciembre y los pagos en octubre es una rotura de caja en octubre, y el mismo ratio con las fechas al revés es una empresa sobrada.
- No distingue la calidad del activo. Un cliente que no va a pagar y un stock que no rota valen lo mismo en el numerador que el dinero en cuenta.
- No ve el pool. El disponible de las líneas de financiación, que es lo que de verdad tapa un desfase, no está en el balance; y el vencimiento de esas líneas, tampoco.
- Llega tarde. Se calcula con el balance de cierre, que se conoce semanas o meses después. La rotura de octubre no espera a que se cierre septiembre.
Por eso los bancos preguntan por el ratio y deciden con otras cosas: la CIRBE, el uso de las líneas y, cada vez más, una previsión de tesorería creíble.
De la foto al vídeo: la liquidez proyectada
La medida útil de la liquidez no es una cifra del balance sino la curva diaria de caja a doce meses: el día de rotura si lo hay, el peor mes, el disponible real del pool y la deuda vencida por antigüedad. Es la misma información que el ratio quiere resumir, pero con fechas, y las fechas son justo lo que la caja necesita.
Lyquia resume esa curva en una nota de 0 a 10, calculada sobre el calendario de caja y el pool y no sobre el balance. Baja cuando la rotura se acerca y sube cuando una maniobra la aleja, cobrar antes, mover un pago, financiar un vencimiento con la línea adecuada; y no premia financiarse caro, porque mide posición, no precio. En el caso de ejemplo de la portada, la nota es 4,8 con la caja rompiendo en octubre, y cada decisión del consultor la mueve delante de sus ojos.
Y cómo mejorar la liquidez de verdad, que no es lo mismo que maquillar el ratio:
- Cobrar antes. Recobro con método para lo vencido, y anticipo de facturas de los clientes buenos con plazos largos.
- Mover lo movible. Los pagos con factura de proveedor se aplazan con confirming o negociando; las nóminas y los impuestos, no, y hay que reservarles margen en la póliza.
- Dimensionar las líneas al pico real de la curva, no al miedo. Y no sumar nunca el disponible de la póliza a la caja de partida: tapa el problema en vez de enseñarlo.
- Reducir el stock que no rota y renegociar plazos con proveedores con la curva delante.
- Hacer la previsión cada semana. Es la única manera de que la liquidez sea un vídeo y no una foto.
Los maquillajes, en cambio, un banco los detecta en minutos: pagar a proveedores el 31 para bajar el pasivo corriente y volver a deber el 2, reclasificar deuda de corto a largo sin refinanciarla, o disponer la póliza el día de cierre para inflar la tesorería. Suben el ratio y no mueven la caja.
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¿Ratio de liquidez o fondo de maniobra?
Es la misma información: el ratio la da en veces y el fondo de maniobra en euros. El ratio permite comparar empresas de distinto tamaño; el fondo de maniobra dice cuánto dinero hay de margen.
¿Un ratio de liquidez alto es siempre bueno?
No. Por encima de 2,5 o 3 suele señalar activo ocioso: stock que no se vende o clientes que no pagan, que el balance cuenta como liquidez y la caja no ve nunca.
¿Cada cuánto conviene calcularlo?
Con cada balance trimestral, para ver la tendencia y para la conversación con el banco. La previsión de tesorería, en cambio, cada semana: es la que decide.
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